miércoles, 2 de febrero de 2011

ARDE EL ISLAM DE LAS DICTADURAS CONSENTIDAS

Lo que se está viendo por parte de think tanK -que son los que se atreven a meter las manos en el asunto- son ACTOS DE CONTRICIÓN. La mayoría de los Gobiernos Occidentales, callan. No estoy de acuerdo que a todos le halla cogido desprevenidos. Consentían dictaduras como un mal menor, por miedo al islamismo radical -terrorismo. Ahora que ha estallado el fuego, tienen mala conciencia. Ciertamente, el peligro de que en Egipto se hagan con el poder los Hermanos Musulmanes (HM), es muy grave para Occidente. Pero había que haber caido en la cuenta de que tal apoyo a las dictaduras era una situación de transito hasta coneguir instalar una verdader democracia.

sábado, 22 de enero de 2011

EL ABRAZO DE AZNAR-RAJOY EN SEVILLA, ¿EL INCIO DE UN NUEVO PP?

EN PORTADA DE LA PRENSA.


En mi opinión, dadas las circunstancias políticas por la que atraviesa España, un acontecimiento como el que se produjo el día 21 de enero de 2011, en Sevilla, con ocasión de la convención del PP, en la que sobrevino una espectacular rentrée de Aznar, considero interesante constituirse en observatorio de la reacción de la prensa nacional, sobre papel. Para ello, sin más complicaciones, pasaré observar aquellos periódicos que en su PORTADA, presenten la foto histórica del abrazo. Los periódicos no recogidos en esta lista, hasta donde me ha sido posible rastrear la prensa de alcance nacional, significa que no han considerado oportuno ponerlo en su portada. Lo cual no significa, a su vez, que en alguna parte de sus páginas interiores no hagan referencia al evento de Sevilla. En lugar de copiar y pegar cada una de las fotos, lo que ocuparía demasiado espacio, he escogido la que considero más representativa, como es el caso de la de ABC, que la lleva a toda plana –por cierto, magnífica foto. Considero que lo más importante de este observatorio, además de identificar a cada medio, es conocer como modulan su opinión sobre el caso.

EL PAÍS
Aznar se abraza a Rajoy en plena euforia del PP

ABC
“Tienes toda mi ayuda para regenerar España”

EL MUNDO
Aznar pide a Rajoy que “legitime” un plan de reformas en las urnas. “Espero que el resultado de mayo sea tan concluyente como para obligar a Zapatero a convocar elecciones / Acuso a los socialistas de dilapidar España”.

LA RAZÓN
Empieza la reconquista. Aznar convoca a los españoles al proyecto de unidad de Rajoy y afirma que el PP es el único partido que cree en España y puede sacarle de la crisis.

LA VANGUARDIA (sin foto en la portada)
Titular en faldilla. Aznar acusa a Zapatero de llevar el modelo de las autonomías al precipicio.

PÚBLICO
El PP se abraza al discurso de Aznar. La convención conservadora aclama al ex presidente. Acusa a los socialistas de “llevar al Estado Autonómico al borde del precipicio”, y presume de que la sentencia del Estatut “dará más votos” a Rajoy // Cospedal respalda la idea de que la economía española está “intervenida y tutelada”.

Al pie de foto: Mariano Rajoy sube al escenario de Sevilla para felicitar a Aznar con los 3.000 asistentes puestos en pie.

EL PERIÓDICO
El abrazo de Aznar. El ex presidente del Gobierno José María Aznar fue la estrella del inicio de la convención nacional que el PP celebra en Sevilla al animar a Rajoy a luchar por un Estado autonómico “sostenible” y denunciar al PSOE por “destruir” el modelo.

LA GACETA
Aznar advierte a ZP: “España no está para bromas de si me quedo o no me quedo”. El ex presidente aseguró ayer que el Gobierno de Zapatero no ha sido capaz de afrontar los problemas de los españoles y se ha empeñado en crear debates ficticios para desviar la atención: “España no está para debates como el de si me quedo o no, ni mecho menos para bromas como las del pinganillo”, aseguró.

jueves, 6 de enero de 2011

El cuento de las contradicciones jurídicas evidentes


La parábola del monopolio del Rum


Como todas las parábolas o cuentos con pretensión pedagógica, éste también empieza diciendo…Había una vez una vez una República Democrática de Equislandia (en adelante RDX), que como todas las RDX populares tenía un presidente elegido en las urnas –lo cual no quiere decir nada más que eso, en las urnas, lo que otorgaba automáticamente a RDX ser catalogada como República Democrática (RD), en el concierto de la Sociedad de Naciones Desafinadas (SND)

El presidente de tal RD –al que llamaremos Presi- era un idealista empedernido, que amaba la perfección para él y para los demás –sobre todo para los demás, la ciudadanía-. Además disfrutaba del don de la facilidad de palabra. Hablaba calmoso, usando lindas metáforas. No obstante, quiero decir, a título particular, que siempre me han dado miedo los perfeccionistas en general, pero especialmente los, llamémosles, perfeccionistas sociales –otros, con palabras más técnicas les llaman “ingenieros sociales”. Por eso estoy de acuerdo con el proverbio sueco que dice, “Es una felicidad para nosotros que no haya nada perfecto sobre toda la tierra”. Los economistas hace tiempo que caímos en la cuenta de que el perfeccionismo obstaculiza el progreso y además no es rentable. Vamos, que ya Horacio (65 a.C.), que era un perfeccionista de la poesía, dijo: “Ninguna cosa hay del todo cumplida”. Sentido de la evolución que tenía el romano.

Pero volvamos al cuento. O sea, que dicho país, de la mano de un presidente que anhelaba una ciudadanía perfecta, contaba con abundantes preceptos dictados por la suprema autoridad -o sea, el presidente perfeccionista- por los que se mandaba o prohibía alguna cosa en consonancia con el bien de los gobernados, -según el buen entender de la suprema autoridad. Sobre esto aprovecho la ocasión para meter otra cuña. La verdad es que nuestro Presi y su favorito –con el título de Secretario de Estado- dominaban la cantidad pero no la calidad de la coherencia de la ciencia de la legislación, en el supuesto de que exista tal ciencia, aunque debiera. Joaquín F. Pacheco, el astigitano que fue ministro de Isabel II lo negaba; solía decir, “entre tantas contradicciones tan evidentes, es imposible que sea una ciencia la legislación”. En esto Pacheco coincidía con Tácito cuando decía que mientras más corrupto es un estado, más numerosas son sus leyes. Es la voz de la experiencia.

En el fondo profundo, había que reconocer que el presidente era un hombre de buena fe, que creía ciegamente que lo que ordenaba y hacía era lo perfecto. Quizá le faltaba ese toque de la docta ignorancia, que se suele manifestar, con escasez, entre personas reflexivas, sensibles, a las que de vez en cuando les asalta la duda razonable de que lo que hacen o dicen podría ser de otra manera o no acertado. Como es sabido, la duda razonable es la clave que acciona el “feedback”. O sea, la reconducción hacia el futuro. Si ya lo decía el dicho popular: “lo perfecto es enemigo de lo bueno”.

Dejemos la filosofía y continuemos con el cuento. Podríamos decir que Equislandia tenía una economía razonablemente equilibrada, autocrática, gracias a una serie de monopolios catalogados como “sector público”. Amén de un sistema impositivo riguroso. O sea, un sistema de circuito cerrado -con esta mano te doy, con esta otra te lo quito-, salvo lo que se desviaba para el sector público que, naturalmente era fuerte y poderoso; lo que permitía mantener el llamado “estado del bienestar”, del que todos se sentían muy orgullosos. O sea, era un sistema de organización social “arriba-abajo”.

Es justo señalar que, entre otras cosas, ese “estado del bienestar” permitía que todos los niños estuvieran escolarizados, según los principios del ciudadano ideal –pura ingeniería social-, contaban con transporte escolar, vacunación rigurosa, ADSL gratis para todos, y un ordenador por ciudadano. Conviene aclarar que el Internet de Equislandia era un tanto especial. Había conseguido, que nadie pudiera bajarse a su ordenador ninguna cosa que no figurara en la lista legal. O sea, nada de piratería, topmanta y cosas así. Como era de esperar, el estado se encargaba de abonar los derechos correspondientes a los “creadores” legalizados, en el sentido del ideal ciudadano. Funcionaba con perfección perfecta –valga la redundancia-. No obstante hay que advertir que las multas para los que osaban desviarse del buen camino, resultaban insoportables. Resumiendo, desde la cuna a la tumba, la ciudadanía estaba “mimada” y “protegida” de las tentaciones de los delitos y la corrupción.

Hay que reconocer que Equislandia producía el mejor Rum del mundo mundial. El estado disponía de considerables extensiones de plantaciones de caña de la mejor calidad. Además disponía de importantes ingenios para el tratamiento del proceso de destilación del prestigioso Rum, “El Liberador”. Con ayuda de ingentes cantidades de dinero público, se había logrado desarrollar una tecnología punta. Todo esto, entre otras cosas, daba empleo a gran cantidad de personas. Se podría decir, según las estadísticas oficiales, que disfrutaban de pleno empleo, ya que sólo aparecía un paro tecnológico del 4%. Ni que decir tiene, que el estado daba facilidades a la ciudadanía para que disfrutara de tan excelente Rum, con un precio más bajo que el de exportación, disponibles en los SuperMarkets sociales.

Pero como suele acontecer en la vida, a lo largo del tiempo, todo tiene su pro y su contra. Los inconvenientes no provinieron de la calidad, ni del volumen de producción, ni de la competencia del mercado exterior. Los problemas surgieron del sitio más inoportuno; de la salud pública. Desde hacía algún tiempo se venía observando un incremento constante de personas que había que declarar como alcohólicas. La cosa fue cada vez a más. Pero lo peor, no era la enfermedad del alcoholismo en sí misma, con su correspondiente reflejo en las cuentas de la Secretaria de Sanidad, sino el estado de indolencia, los conflictos familiares, las broncas en tabernas y el desorden público. Era el efecto lógico, a medio plazo, de una ciudadanía que contaba con la facilidad de disfrutar de un Rum de calidad, como el caso de El Liberador.

Hasta ahora, y aun con la existencia de los problemas arriba descritos, la cosa se había sobrellevado, más mal que bien. Pero el ambiente indolente y la indisciplina, se dejó notar claramente entre el personal tanto del cultivo de la caña, como entre los técnicos expertos de los ingenios. Desde hacía algún tiempo se estaban acumulando devoluciones y protestas de los clientes de toda la vida.

Aunque a un presidente perfeccionista le tenía que molestar, naturalmente, que la ciudadanía abandonara de forma tan clamorosa el camino de la rectitud marcado en el ideario de la ciudadanía, era consciente de que, de seguir las cosas por el camino que iban, en poco tiempo el sistema económico-social, levantado con tantos desvelos y sacrificios revolucionarios, se desmoronaría como un azucarillo en el agua. De ahí el estado de irritación de aquella mañana durante el despacho con su Secretario de Estado, del que hablaremos más adelante.

El Secretario de Estado de RDX era un hombre reservado, aparentemente taciturno, no muy alto, enjuto, un poco cargado de espalda, de un pelo fino y largo –la moda era llevarlo casi rapado-, barba poco abundante, que le daban un aire como de hippie. Vestía trajes obscuros de corte clásico. Su postura habitual, mientras hablaba, reflejaba una actitud muy servicial, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante, mientras se frotaba las manos lentamente, como quien se las estaba lavando. Cuando salía en la TV-X, -lo que ocurría con frecuencia-, con ese aire un tanto siniestro, su pose arriba descrita, siempre frotándose las manos, su tono pausado –parecido al de su jefe, pero más ex cátedra-, la gente lo apodaba el canónigo. En general imponía mucho respeto, por no decir miedo al poderoso.

Los poderosos no pueden evitar ser el centro de atención de toda clase de comidillas o cuentos urbanos. Se decía que, en el fondo, al Presi también le imponía un cierto miedo, o envidia, su Secretario de Estado. El caso es que Secrestad, a pesar de su aire siniestro y su mote de canónigo, se llevaba de calle a todas las mujeres de buen ver. Las mejores de la RDX estaban en su corrillo. Entre esos cuentos urbanos circulaba uno muy curioso. El Secrestad tenía un pene al que le faltaba tan sólo medio centímetro para alcanzar los 30 centímetros de longitud. Según cuentan, entre los amigotes que le reían las gracias, Secrestad se ufanaba de tenerla más larga que el monje ruso Rasputín, que sólo llegaba a los 28.5 cts., según se podía comprobar en el museo erótico de San Petersburgo. Hacía burlas de Napoleón, quien a pesar de su fama, su pene media sólo cuatro cts. –según es sabido, su propietario, el urólogo John K. Lattimer, que pago 400.000 $ en Christie’s, ha calculado que en estado erecto podía llegar a medir seis cts.

Pero dejemos estas curiosidades eróticas. Secrestad era una persona muy ilustrada, especialmente en estratagemas y estrategias –especialmente en lo primero. En el fondo era un habilidoso tactista, lo que complementaba, eficazmente, con el dominio de una endiablada dialéctica erística –tener razón sin tenerla. Tenía argumentos para todo, y sobre todo para acallar la conciencia aparentemente rígida, pero en el fondo pusilánime, de su jefe, el Presi. Se sabía de memoria El Príncipe de Maquiavelo, aunque desconocía la verdadera personalidad de ilustre florentino. Conocía los libros Canónicos Chinos, y por supuesto El arte de la guerra de Confucio. También bastantes citas de Cicerón, que de las muchas que se le adjudican sabía escoger la que convenía a cada caso.

Estamos en una sesión matinal de despacho del Presi con su Secretario de Estado (en adelante Secrestad).

-Hay que resolver como sea esta situación –decía el Presi dirigiéndose a Secrestad, que permanecía distante y de pie, fretándose las manos y merándolo con atención.
-Sí señor Presidente.
-El caso es que no veo otra solución que anular el beneficio del que hasta ahora disfrutaba la ciudadanía de adquirir nuestro Rum a un precio subvencionado, -dijo el Presi.
-Sr. Presidente, permítame que le diga que, dada la situación sanitaria que padecemos de tantos alcohólicos, esa medida no arregla nada. Un alcohólico nunca deja de serlo. Por tanto, no le importaría pagarlo más caro con tal de poder seguir bebiéndolo.
-¿Entonces estás sugiriendo que decretemos una prohibición total de consumir nuestro Rum?
-También eso sería insuficiente, señor Presidente. Es necesario ser tajantes, rotundos, radicales. Hay que prohibir totalmente toda clase de bebidas alcohólicas.
-Pero hombre, Qué estás diciendo, qué precisamente en RDX, primer productor mundial de Rum, impongamos una “ley seca”, sabiendo del fracaso que tuvieron los americanos?
-Señor, permítame que le diga…-Si diga, diga-, interrumpió el Presi que empezó a ponerse nervioso.
-Verá señor Presidente, en primer lugar los americanos, como ya sabemos, son unos puritanos pusilánimes. Lo nuestro es muy grave. Es una cuestión de Estado, de sobrevivencia. Por tanto hay que prohibir totalmente el consumo de alcohol, implantar esa ley seca que a Su Señoría le repugna impropiamente, permítame que se lo diga.

El Presi se quedó pensativo, recostado en el respaldo de su imponente sillón, mirando hacia un suelo infinito. Después de transcurridos casi dos minutos de silencio, que a Secrestad se le hicieron larguísimos, el Presi dijo:

-¿Pero no te parece que esa idea tuya puede tener un efecto contraproducente, al obligarnos a cerrar nuestra red de distribución interior, con la consiguiente reducción de ingresos?
-¡No, no señor! Permítame que le contradiga. No hay que retroceder. Al contrario podemos aprovechar la ocasión para dar otra vuelta de tuerca.
-No entiendo. ¿Adónde quieres ir a parar? Caramba, no te andes con tantos circunloquios y ve al grano.
-Quiero decir que, nada de cerrar la red de distribución interior. ¿Pero por qué?

En este momento Secrestad se atrevió, en contra de lo habitual, a acercarse a la mesa del Presi, e incluso apoyó las dos manos en el borde de la mesa, acercando su cara a la el Presi, como dándole un aire de intimidad y secreto.

-Señor Presidente –dijo Secrestad con solemnidad, –es el momento de reorganizar y reforzar la red, especialmente en los lugares de recreo y diversión.
-¡Pero hombre de Dios! ¿Qué estás diciendo? –dijo el Presi, poniendo cara de asombro, al tiempo que se incorporaba del sillón y levantaba los brazos. –Eso significa caer en una flagrante contradicción –continuó.
-¡Pero señor, no sea Su Señoría tan melindroso, perdón, quiero decir tan estricto. No pasa nada, señor. Incluso para evitar movimientos indeseados de algunos levantiscos, podemos establecer unos premios para “chivatos”, quiero decir denunciantes colaboradores de la ley, a los que además daremos total protección. Señor, es la ley.

El presidente se quedó de pie, quieto, mirando fijamente a la cara de su Secretario de Estado. Después se pasó la mano derecha por su barbilla y se dejó caer sobre su imponente sillón. Así permaneció, en silencio, durante unos pocos pero largos minutos. ¿Qué cosas podrían pasar por la mente del Presi? No lo sabemos. Se me ocurre que se diría a sí mismo, -¡joder con el tío este!

Por su parte, el Secrestad, ante tal silencio, retrocedió a la posición de respeto de siempre, algo preocupado por saber cuál sería la reacción de su jefe. Inesperadamente, con un volumen de voz algo más alto que lo conveniente, le dijo a su subordinado,
-Bien Secrestad, déjame pensarlo hasta el despacho de mañana por la mañana, en el que te diré, definitivamente, lo que haremos. –Con esta actitud seca, distante, el Presi parecía querer recuperar la iniciativa y así dar a entender que era él que mandaba

Nota del autor. Los personajes y los hechos descritos son pura imaginación. Cualquier parecido con la realidad, la que sea y donde sea, es pura coincidencia.

Madrid, Noche de Reyes de 2011
Francisco Javier Manso Coronado

(Continuará)

sábado, 1 de enero de 2011

Año 2011. Las fechas con el número 11 ovocan traíciones.

La conquista de Corduba y de Toledo el día de San Martín. Casualidad o fatalismo de los números: 11-11-711.

Según el historiador Antonio Jaén Morente, en su libro Historia de Córdoba (Librería Luque, Córdoba 1976), Mugaiz el Rumí, encontró en Corduba (denominación romana de Córdoba), quizá tras un simulacro de combate, franca la entrada, por los elementos políticos adversos a Don Rodrigo, que creyeron que los árabes no venían como conquistadores, sino como aliados. El Gobernador de Corduba se defendió por espacio de dos meses, no en la iglesia de San Jorge como cantó la antigua tradición, sino en las afueras, o sea en la Basílica de San Acisclo, hasta que al fin se entregó a el Rumí, en noviembre del 711.

Según el profesor Manuel Sánchez Martínez, de la antigua Universidad Central de Barcelona, después de la victoria de Guadalete (Barbate o Guadarranque, porque no se ponen de acuerdo), Tariq se dirigió a Toledo, procediendo [de camino] a la ocupación de las diversas ciudades de la Bética (nombre romano con el que era conocido aquel territorio antes que los árabes lo conquistaran). La discusión se plantea si Tariq, en su camino a Toledo, pasó o no por Corduba. Sánchez Albornoz dice que no, que Tariq le dejó la misión de someter a Corduba a Mugaiz el Rumí. O sea que parece que definitivamente fue el Rumí el que acabo con la Corduba romana, condenando al olvido a su fundador, el pretor de la Hispania ulterior, Claudio Marcelo, allá por año169 (a. de C.). Después se le impondría el nombre de Kortuba, hasta el 29 de junio de 1236, festividad de San Pedro y San Pablo, que fue reconquistada por los cristianos (Fernando III el Santo).

Sea como sea, el hecho es que la conquista de Corduba se realizó, en principio, por asalto por el Rumí, que era un liberto del califa al-Walid. Mugaiz acampó en la alquería de Secunda (conocida actualmente por los cordobeses como Campo de la Verdad), próxima a Corduba. Un pastor que conocía bien los contornos, explicó a el Rumí las escasas condiciones defensivas de la ciudad, así como la existencia de un hueco accesible en sus murallas, junto a la puerta de la estatua, más conocida como la puerta de Felipe II, que está delante del viejo puente romano sobre el Río Betis, ahora conocido como Guadalquivir, puente que todavía sigue prestando sus útiles servicios a la ciudad. Una vez dentro, el Rumí y los suyos sitiaron al gobernador visigodo y a los aproximadamente 500 defensores que se habían refugiado en la iglesia de San Acisclo. Tras un largo asedio el gobernador fue capturado, la iglesia tomada, tras su incendio, y Corduba confiada al control de la comunidad judía. El citado historiador Sánchez Martínez, no concreta nada sobre la fecha exacta de la toma de Corduba, y coincide, con Jaén Morente, en que, en realidad, no hubo una ocupación violenta sino capitulación.

En la Red podemos encontrar un sitio bien documentado sobre la toma de Toledo. Este sitio se denomina Ingenieros del Rey. Tiene un apartado titulado Historia Militar de España, organizado por campañas. Esta excelente organización histórica me permitió encontrar fácilmente el periodo comprendido entre el 711 al 714: la conquista del Reino Visigodo, así como la fecha concreta de la toma de la capital del reino. En la campaña del 711, Tariq, como es bien sabido, desembarcó sus tropas en el llamado Mons Calpe (latín, Monte Calpe), una de las dos míticas columnas de Hércules (ahora es conocida como Peñón de Gibraltar). Después ocupó la ciudad de Carteya, cerca de la Bahía de Algeciras, donde derrotó a Sancho al que se supone hijo de una hermana de Don Rodrigo. Luego inició el avance por una calzada romana que conducía a Sevilla. Mientras Tariq llevaba a cabo todas estas correrías exitosas por la Bética (insisto, ese era su nombre hasta entonces), Don Rodrigo se encontraba, como no, aplacando a los revoltosos vascones de toda la vida. Tres semanas más tarde, cuando le dejaron los vascones (Don Rodrigo no era consciente de la gravedad de la situación y se recreó apaciguándolos, como tampoco digo que los vascones colaboraran conscientemente con la migración del estrecho), bajó hacia el sur, por fin, por una vía romana (que maravilla de civilización, siempre se podía encontrar una a mano) que va desde Córdoba-Écija-Morón y Cádiz. Entonces, el 19 de julio (que no el 18 de julio, que es de otra guerra) se encontraron los dos ejércitos en un sitio que es conocido como Guadi Weca, cerca de la antigua ciudad, hoy despoblada, de Lacea, desde donde, hacia siglos, se exportaba el aceite de oliva a Roma. O sea, quiero decir que los árabes no trajeron el olivo a Hispania, como ahora sostienen algunos entusiastas de la herencia andalusí.

El 22 de julio comenzó la batalla. El centro de la formación militar la mandaba el rey Don Rodrigo, y ambas alas estaban al mando de los hijos del destronado rey Witiza. Otros dicen que en el ala izquierda estaba el arzobispo de Sevilla, Oppas, hermano del rey Witiza. Como podemos ver, ya entonces los cargos importantes quedaban en familia. Nada más comenzado el combate, las dos alas, traicionando a su rey, se pasaron a las filas de los musulmanes. De los leales no quedó ninguno. Ni el cadáver de aquel rey recién nombrado, Don Rodrigo, antes Ruderico, Conde de La Bética. Hay que suponer que Don Rodrigo no tenía ni idea de la terrible traición que le habían tendido los partidarios de Witiza, que le costó la vida.

Tras esta derrota, conocida tradicionalmente como de Guadalete (disputas académicas aparte), los ejércitos se volvieron a enfrentar en Écija. En esta ocasión no hubo traidores, pero tampoco hubo victoria. Consumada las derrotas de Guadalete y de Écija, Tariq avanzó hacia Toledo, la capital del reino visigodo. Unos dicen que pasó por Corduba y la conquistó, y otros dicen que pasó de largo, encomendándole la toma de la ciudad a Mugaiz el Rumí, coincidiendo también con lo dicho más arriba por otros autores. Entró en la ciudad apoyado, sin duda, por los hombres del partido witiziano, que esperaban que los mercenarios musulmanes apoyasen el nombramiento de uno de los suyos como gobernador. Pero como ya es sabido, Tariq tenía otros planes. Proclamó la soberanía del califa de Damasco el 11 de noviembre del año 711, día de San Martín.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Comercio justo, retórica anti mercado


El fin no justifica los medios

El último día del próximo mes de enero del nuevo año de 2011, que con tan malos presagios viene, hará 7 años que le escribí un email al director general, o similar, de una importante ONG, creadora de un lema comercial que tuvo una gran fortuna, pero que, en el fondo, manejaba una retórica anti economía de mercado, sin que casia nadie –que yo sepa- protestara frente a semejante puñalada trapera. ¿Qué de que lema se trataba? Pues como suele ocurrir en estos casos, son frases que entran con vaselina, de esas que uno, precipitadamente acepta sin más: “COMERCIO JUSTO”. ¿Qué tal suena? Así, de entrada uno diría, pues me parece una buena cosa, justa. ¡Esta es la palabra clave!

He sido bastantes años profesor de estrategia comercial de una licenciatura universitaria de marketing. Tengo que reconocer que “COMERCIO JUSTO” es un lema con gran poder de atracción que, subconscientemente, suena con una carga de honestidad que tumba: “JUSTO”. Está dando a entender que, los otros competidores comerciales “NO SON JUSTOS”. ¿Acaso roban, no pagan sus impuestos, son productos piratas porque a su identificativo comercial no lo acompañan con el adjetivo de “JUSTO”? Posiblemente todos esto sea debido a que en el fondo de los sentimientos ideológicos de muchas personas de España, subyace la fatídica idea de que el lucro de todos los negocios no es una cosa buena, todos los empresarios son unos chupa sangre explotadores.

Todavía, cuando estoy viendo en la TV los debates sobre política, en algunos casos auténticas peleas de perros salvajes, me llevo las manos a la cabeza, cuando los periodistas voceros comprometidos con partidos de izquierda, con ocasión de discutir sobre las causas de la tremenda crisis que padecemos, o bien sobre la forma de salir de la misma, se les caliente la boca, mejor dicho, les arde la boca, echando fuego anti sistema capitalista o anti economía de mercado.

Estoy sobrecogido, frente a la que se nos viene encima con ocasión de la inevitable reforma laboral. La cabeza de turco de la pérdida de la adorada SOCIEDAD DEL BIENESTAR –la guinda europea, según algunos-, sin duda va ser al capitalismo rampante. La prueba del algodón nos la proporcionan las diferentes reacciones a las recientes declaraciones del Rey en la pasada noche de Navidad de 2010. La mayoría dice compartirla delante de una cámara –“no puede ser de otra manera”-, aunque eso sí, arrimando el ascua a su sardina y tirársela al ojo del oponente. Salvo el Sr. Tojo, perdón Toxo, que no se anduvo con remilgos en su reciente entrevista en el programa “La vuelta al mundo” de VEO7 TV, para decir que no estaba de acuerdo. El panel de la mesa le apretó las clavijas hasta hacerle entrar en la fase de “mantenella e no enmendalla”, y decir que hay mucho que aprender y copiar del modelo cubano de los hermanos Castro. Dice conservar su legado comunista como buen conservador, por encima de eventos como la “caída del muro”, Corea del Norte, China, etc.

El problema de la mala conciencia sobre el lucro o la propiedad privada, nos viene de los tiempos en que protestantes y católicos luchaban a muerte. Afortunadamente hace años que ambas iglesias han superado estos absurdos conflictos. Aunque todavía quedan algunos lodos en lo más profundo de algunos revolucionarios che guevaristas. ¿Y qué decir de la Teología de la Liberación? Ya, ya, cuidado, claro. Te puedes encontrar con curas –con sotana o sin ella, con alzacuello o sin él-, que puede llegar a catalogarte como fascista de derechas. Como también hay sotanas –lo de sotanas lo digo para referirme al perfil del personaje- quee comprende y justifican a los terroristas de ETA.

Al hilo de este comentario, aprovecho la ocasión para recomendar un gran libro, un profundo estudio sobre las raíces de este conflicto más que cultural. Me refiero al libro titulado Los Enemigos del Comercio. Historia de las ideas sobre la propiedad privada. El autor es Antonio Escohotado (Madrid 1941), jurista, filósofo y sociólogo. Editorial Espasa Calpe, 2008. Supera las 600 páginas. No hay que asustarse, como tampoco nos asustamos de entrar en Internet. Es cuestión de saber navegar por el libro y escoger los capítulos que a uno le interesen.

Los comercios que recurren a esa argucia ofensiva del COMERCIO JUSTO, lanzada contra los comerciantes honestos, que pagan sus impuestos, que cumplen con la legislación laboral, del derecho mercantil, etc., etc., afortunadamente no son mayoría, están englobadas dentro las muy conocidas por todos, Organizaciones no Gubernamentales (ONG). Aunque suena como algo nuevo, existen desde el siglo XIX. Posiblemente la más antigua, formalmente constituida, sea La Cruz Roja –Carta de la ONU 1945-. Están relacionadas con la ayuda humanitaria, el desarrollo económico, humano, cultural, derechos humanos, etc.

Más recientemente ha aparecido una ingente cantidad de ONG, que forman un confuso batiburrillo de fines, atraídas por las jugosas subvenciones GUBERNAMENTALES. Uno se tiene que preguntar: ¿Por qué no le han quitado el término NO GUBERNAMENTAL? No son pocos los casos de corrupción descubiertos, que sólo sirven para crear parásitos burocráticos que llegan a absorber el 80 o incluso el 100% de sus gastos, sin que llegue nada a los destinatarios teóricos utilizados indignamente como pantalla justificativa. Con frecuencia se descubre, simplemente leyendo sus panfletos o asistiendo a sus ruidosas y concurridas conferencias “universitarias”, que se dedican a hacer proselitismo ideológico, principalmente relacionados con actividades ANTI, como puede ser los anti sistema, anti globalización, anti economía de mercado, anti comercio libre, o con el atractivo asunto del calentamiento de la tierra, que tan pingües beneficios está produciendo a sus promotores. Resumiendo, no son todos los que son. Ni mucho menos.

En los últimos 15 o 20 años las ONG han tenido un gran desarrollo. Desde el principio de los tiempos la mayoría de las organizaciones de ayuda a los necesitados, no sólo a los pobres de solemnidad, eran conocidas como de caridad. Por supuesto cumplían la condición de ser NO LUCRATIVAS gracias al apoyo de personas altruistas u organizaciones de distintas iglesias cristianas. En estos tiempos de crisis, es inevitable acordarse de la gran labor que hace CÁRITAS.

Pero a lo que iba. Decía que el 31 de enero de 2004, le escribí un email, con evidente afán crítico, a un conocido responsable de una de esas ONG, generosamente subvencionado, que fue la que creó una extensa cadena comercial, por toda España, bajo el llamativo lema de COMERCIO JUSTO. El texto de dicho email, sin cambiarle ni una coma, es el que adjunto a continuación.

Francisco J. Manso Coronado
(31/01/2004)

Hola:
Comercio justo frente a comercio injusto: competencia desleal. ¿Tienen ustedes conciencia de lo que están haciendo al adoptar la expresión "comercio justo"? Inevitablemente el otro comercio es injusto, capitalista, ladrón, explotador. Por cierto, ¿pagan ustedes impuestos? Sí les reconozco el mérito de haber revolucionado las técnicas de publicidad/marketing. Con la justificación de que ayudan a los necesitados, está claro que les hacen una competencia desleal a los demás. Juegan con la conciencia de las buenas gentes. Condenan el consumismo, el capitalismo, las grandes cadenas --que pagan impuestos y crean puestos de trabajo de gente honrada-- como El Corte Inglés, Zara, etc., pero adoptan sus métodos y sus sistemas. Ya veo como la cadena "comercio justo" se posiciona en el "maldito mercado", por toda España (con perdón por no decir Estado) y por todo el mundo, como cualquier multinacional --que paradoja de los antiglobalización. No conozco sus datos de analítica interna de producción, pero no es difícil deducir que obtienen grandes márgenes, que dan para financiar a los anti sistema, los Bombay, los Porto Alegre, financiar material propagandístico de las ideas que alimentan estos movimientos violentos, revolucionarios y demás teologías liberadoras. Moralmente supongo que ustedes se inspiran en la de la Iglesia Católica, ¿no habría sido más honesto recurrir a otra fórmula publicitaria que no insinúe sutilmente una descalificación de los "otros", a los que legítimamente se les debe suponer justos? Esto se parece a las fórmulas dialécticas leninistas. O se está en nuestro "sistema" o se es un apestado. Me extraña muchísimo que los representantes del comercio legítimo, ordenado, que paga impuestos, cumplen todas las normas que dictan las autoridades y que protegen a los consumidores, no se hayan querellado contra ustedes. ¿O sí se han dirigido a ustedes privadamente?
Saludos.

CODA

Para evitar malos entendidos quiero manifestar expresamente que estoy a favor de la promoción del comercio de los modestos artesanos de cualquier parte del mundo, feliz fórmula que permite que modestas comunidades tengan un medio de obtener ingresos y así elevar su nivel de vida. Ayudarlas a saltar fronteras y acercarlas a consumidores prospectos de paises desarrollados es una labor digna de encomio. Creo que es innecesario insistir en esta cuestión. Ninguna persona de bien dejaria de estar de acuerdo.

Pero otra cosa bien distinta es que caigamos en contradicciones. Si estamos en contra de los productos falsificados, de los CD, DVD piratas que están sobre los topmanta que abundan en nustras calles, que venden inmigrantes como único medio de ganarse la vida, argumentando que es una actividdad ilícita, frente a los comerciantes que a sus espaladas pagan todos sus impuestos, debemos, al menos guardar las formas y el respeto que el comercio legal y justo merece, sin que dialécticamente se le lance la sombra de la duda de que es un comercio "injusto". En ocasiones, lo perverso es lo que se insunua y no se dice.

Propongo, finalmente, que se le cambie el nombre de "comercio justo" por otro no agresivo, más digno, que los caracterice, los identifique, a los que, seguramente muchos de nosotros, por simpatía, por solidaridad, por aprecio de sus caulidades artísticas de los distintos pueblos, apoyariamos sin duda. Creo que no es necesario que ponga aquí ejemplos de términos o identificativos sobre ese tipo de comercio. Es lo de menos. Mejor que los interesados, a través de sus meritorias organizaciones, nadie para establecer sus símbolos de identidad.

jueves, 23 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD


Feliz Navidad para los amigos que son conscientes de lo que celebramos esta Noche Buena de 2010.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los frutos amargos del Estado de las Autonomías

Lo acontecido en las elecciones catalanas del pasado domingo 28 de noviembre de 2010, con su resultado, no creo que verdaderamente haya sorprendido a muchas personas medianamente formadas e informadas. Quizá los únicos sorprendidos sean los propios nacionalistas catalanes; la aproximación a su objetivo independentista está resultando más fácil y rápida que lo que imaginaban. Quiero decir que, lo que ha pasado en la C. A. de Cataluña ahora y antes, lo que ha pasado en la C. A. del País Vasco, en la de Galicia, Valencia, Andalucía, Canarias y otras tantas atentas a no ser menos, es el efecto natural, lógico de lo que no dice de una manera clara, pero apunta sin disparar, la Constitución Española de 1978.

Todo empezó con la muy mentada Transición y su insólito fruto: la Constitución de 1978. Una especie de edificio de plastilina, multiforme, indeterminado, adaptable al gusto del poder de turno, que le permitía estar y permanecer en la poltrona del poder a base de ser generoso con los verdaderos beneficiarios de esa peregrina norma de convivencia, los nacionalistas separatistas de siempre: catalanes y vascos. Y lo curioso del caso es, que fue precisamente Suárez, el padrino de la extraña criatura, el primero en cortar la primera tajada destinada a calmar a los impacientes e insaciables nacionalistas.

De modo que los cortes de tajadas empezaron con el primer presidente, el ya mencionado Suárez, lo que, como es sabido, provocó una cadena de acontecimientos derivados –hablo en términos de causa efecto-, como fueron su renuncia a la presidencia antes de tiempo, y un peligrosísimo y enmarañado 23F, del que como otras tantas cosas de nuestra reciente historia, nos queda bastante por saber. No creo que en nuestro caso aparezca una “wikileaks” oportuna que nos cuente algunas esclarecedoras anécdotas.

Luego vinieron Calvo-Sotelo, el breve. Teóricamente también de derechas, como Suárez, pero tan breve que no tuvo tiempo de nada, y pienso que ni interés en cortar tajadas del fruto prohibido. A continuación del 23F, le siguió González, claramente de izquierdas, el perdurable, con quien pasó de todo en lo relacionado con la corrupción, patadas en la puerta, terrorismo de Estado, pero, curiosamente, nada significativo en lo tocante a atacarle al fruto prohibido, objeto de atención de esta reflexión.

El largo tiempo de gobierno socialista junto con lo de las cloacas del Estado, dejaron acabado a González, lo que permitió que volviera, por los pelos, la derecha con Aznar. Y aquí estuvo la oportunidad nacionalista, siempre vigilante a sacar tajadas. Tentación a la que, paradójicamente, la derecha no quiso, o no supo evitar. Unas tajaditas aquí y allá. Sean catalanes o vascos.

A pesar de lo cual, la izquierda se lo montó muy bien con lo de “no a la guerra” y las cejudas ^^ plataformas culturales. Y otra vez, como cuando el 23F, una catástrofe colosal, repleta de víctimas inocentes, todavía llena de “puntos negros”, el 11M, contra pronóstico, nos trajo al talantoso Zapatero. Pero sobretodo pródigo con quien sea y como sea, y no sólo a costa del fruto prohibido, con tal de permanecer bajo el embrujo maligno de La Moncloa. Esta parte de la historia está en pleno desarrollo, en plena hecatombe de la economía. Todo está en el aire, diríamos, sin exagerar demasiado, al borde del precipicio. De un día para otro puede pasar cualquier cosa. Cada día que pasa es una sorpresa desagradable. Hay para rato, diríamos, de generaciones.

Después de este repaso informal de la historia del poder pos Transición, pero especialmente de la Constitución de 1978, me vuelvo al propósito que me ha empujado a redactar este post. Analizar de un modo, no digo académico, pero si descriptivo comparativo, a la luz del derecho constitucional, el llamado Estado de las Autonomías, invento con mucha enjundia de los “padres de la patria” que diseñaron nuestra actual Constitución.

El 23 de abril de 2007, después de darle vueltas en mi cabeza al laberinto del Estado de las Autonomías, me decidí a escribir un largo post que titulé pomposamente, “Modelos de forma de estado: el embrollo del Estado de las Autonomías español”. Debo decir que independiente de mi formación académica en Políticas y Económicas, cuando me encuentro con un asunto que además de no ver claro, estoy empeñado en comprender, termino escribiendo sobre el mismo. De este modo aprendo y encuentro el sosiego.

Van para cuatro años que escribí el citado post. Entre tanto han pasado muchas cosas y, de vez en cuando, vuelvo a leerlo para enjuiciarlo a la luz del nuevo contexto. Es lo que he vuelto a hacer hace unos días, y otra vez me reafirmo en lo que entonces escribí. Por este motivo, me parece oportuno compartirlo con otras personas, añadiéndole, ahora, este largo preámbulo de motivaciones.

Modelos de formas de estado: el embrollo del Estado de las Autonomías de España. (Lunes 23 de abril de 2007)

Es tal el enredo que estamos padeciendo sobre la cuestión de la reformas de los Estatutos de las CC AA de España, que ya no sabemos cuál es el significado de ciertas palabras necesarias para poder entender qué modelo de Estado tenemos y adónde nos quieren llevar los que detentan el poder en la actualidad. Basta con leer las columnas de opinión de los periódicos, oír las omnipresentes tertulias radiofónicas, o a los políticos de turno.

Si se recuerda la historia del nacimiento de los Estados Unidos, se sabe que cuando en 1776 las colonias se declararon independientes, los trece territorios originales se constituyeron en Confederación. A partir de ese momento, todavía tuvieron que pasar más de siete años hasta que ganaran la guerra a la Metrópolis. Pero cuatro años después de tal triunfo, o sea, enseguida, con visión de futuro, llegaron a la conclusión de que el sistema confederal no les convenía. Este hecho marca el sentido de la evolución histórica de las formas de organización territorial de los Estados de Derecho. Por eso, en 1787, los territorios nacidos confederados, decidieron reunirse en Filadelfia para acordar, todos juntos, sin admitir privilegios a ningún territorio, una Constitución Federal, acuerdo que alcanzaron al año siguiente.

O sea, tan sólo doce años después de la espléndida Declaración de Independencia de las colonias, unos novatos, sin historia sobre sus espaldas, crearon la primera democracia moderna dotada del primer texto codificado del mundo, el primer Estado de Derecho de la historia. Y aún hoy, a pesar del tiempo transcurrido, a pesar del enorme peso de la historia de la que presumimos los europeos -o quizá por eso- el texto presentado en la Convención de Bruselas para la Unión Europea, aprobado por algunos estados y rechazado por dos de gran significación, no supera al modelo que gobierna y rige a la Unión Americana.


En el caso europeo se ha echado de menos el sentido de estado, la generosidad, la altura de miras de unos auténticos constructores de fórmulas de convivencia en libertad y derecho, con el ingenio suficiente para saber utilizar resortes de equilibrio entre fuerzas centrífugas y centrípetas, como el que demostraron Madison o Adams, entre otros. Ahí sigue vigente la Constitución Federal de 1788, que después de 219 años sólo ha necesitado 27 "enmiendas", que no reformas, para seguir siendo útil para una de las sociedades más dinámica que se conoce, a la que sirve eficaz y eficientemente. Mientras que nuestra experiencia, a partir del Estatuto de Bayona de 1808 -por ponerlo más extenso en el tiempo-, o sea en casi 200 años, se computan más de treinta Constituciones generales. La mayoría de las cuales no llegaron a entrar en funcionamiento. Pero aún seguimos dándole vueltas, y últimamente de forma acelerada.

Pronto se cumplirán 30 años de la implantación del actual Estado de las Autonomías. Aunque nadie quiere comprometerse a hablar de reformar la actual Constitución, el hecho es que, por la puerta de atrás se cuelan las reformas que se han aprobado hasta el momento, especialmente la del Estatuto Catalán, que suponen una reforma de facto, sin refrendo del soberano pueblo español.

El hecho es que, en las tertulias, en las columnas de opinión, en las declaraciones de algunos partidos abiertamente comprometidos en la reforma constitucional, con el hecho consumado de los nuevos estatutos aprobados, son signos que indican que se quiere implantar un modelo de estado de corte federal. Pero no se aborda abiertamente llevándolo a las Cortes, donde correspondería enfrentarse con la realidad inevitable, respetando así la soberanía del pueblo español.

No hace falta ser un especialista en derecho constitucional para darse cuenta que, realmente, nuestras CC AA, constituyen una forma imperfecta de seudo Estado Federal, intencionadamente asimétrico y no rematado en su enunciación. Asimétrico por cuanto admite los privilegios forales propios de la Edad Media, que naturalmente provocan agravios comparativos de los ambiciosos nacionalistas tradicionales y de los nuevos, que se apuntan para no ser menos, en vista de la situación de desbordamiento en la que estamos abocados.

Como es sabido, los responsables del diseño de la Constitución de 1978, intencionadamente, no quisieron rematar el diseño poniéndole puertas al campo, con objeto de satisfacer las intereses nacionalistas de dejar abierta la posibilidad de llevar a cabo interminables "reformas" que, necesariamente, se agotarán tan sólo cuando los nacionalistas separatistas hayan alcanzado su objetivo. El caso es que, en los interminables debates celebrados, en su día, para alcanzar el tan cacareado consenso que trajera la nueva Constitución de la Transición, triunfó la resistencia y tenacidad de los nacionalistas y perdieron los impacientes que creian que, de ese modo, acallarían para siempre la voracidad nacionalista separatista. No ha sido así y, posteriormente, algunos de los padres de la patria lo ha reconocido en su escritos de mea culpa.

En su momento, hubo celebraciones y grandes palabras de reconocimiento por haber alcanzado el consenso que permitió la Transición. Estas alegrías por la paz y progreso que proporcionó la Transición, que parecía que serían para toda la vida, se agotaron con la celebración de los 25 años de su nacimiento. Por una parte las nacionalistas de siempre y los de nuevo cuño, junto con el nuevo Gobierno socialista del 14-M del 2004, bien por que aspira a rescatar las olvidadas y viejas ideologías de la I y II República, cosa que los anteriores Gobiernos socialistas no manifestaron formalmente, o bien por necesidad de agarrarse al poder que le ofrecen los nacionalistas para aferrarse al sillón, el caso es que, ahora, se habla de la necesidad de llevar a cabo una II Transición, porque la anterior, según dicen los promotores del cambio de régimen, fue una trágala, una continuación del franquismo.

Seamos de una vez claros y honestos, la Transición dejó importantísimos cabos sueltos, que trajeron una cadena de problemas de difícil arreglo. Realmente, lo que se infiere de todo lo leído y oído respecto a los nuevos Estatutos aprobados y los que vienen de camino, constituyen una regresión histórica hacia la confederación. Se trata de deshacer el camino, pues históricamente las confederaciones o se han disuelto o se han transformado en Federación de Estados. Por tanto, se trata de una estrategia de tránsito a la independencia, de gran utilidad para los nacionalistas, especialmente desde el punto de vista legal, de cara tanto a nuestro embrollado sistema judicial, como de cara a la UE, con lo que se evitan el riesgo de tener que negociar la entrada en la Unión, con el inconveniente de ponerse en la cola -por ahora de 27 países- de solicitud de privilegios y derechos.

En este estado de cosas, no sería descabellado esperar que las restantes CC AA, que hasta ahora no han manifestado aspiraciones independentistas, al sentirse afectadas por el mal del agravio comparativo –la envidia es uno de los pecados capitales de los españoles-, se declararán, cuando menos, cantones independientes.

El modelo de organización territorial que acoge nuestra Constitución de 1978, al estar intencionadamente no rematado y de redacción ambigua, según han reconocido en repetidas ocasiones los propios responsables de su diseño, no sólo nos ha traído el Estado más descentralizado del mundo, manifestado jactanciosamente como virtud, sino también un Estado débil frente a las interminables reclamaciones de los nacionalistas, que se sitúan tras el burladero de un diseño constitucional que no tiene techo.

Lo que en el plano teórico pretendía otorgar el máximo grado de descentralización dentro de un Estado Unitario, en el plano práctico resultó ser una extraña mezcolanza de Estado Compuesto o Estado Plurinacional, que por su intencionada ambigüedad no marca límites. Ante los hechos que estamos viviendo, no es posible vaticinar en qué puede terminar este edificio inconcluso, carente de un plano guía adecuado y suficientemente promulgado. La pregunta que nos asalta a muchos ciudadanos de España es: en qué terminará este embrollo, ¿en una federación, en una confederación o en un big-bang de nuevos estados independientes?